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Datos de Blog 0, Valencia

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Nombre:

Blog

Edad:

0 años

Web:

https://www.evenonce.es/escorts-y-putas-en-valencia

Nacionalidad :

Valencia

Descripción:

Muchos de vosotros os estaréis preguntando ¿y cómo puedo reconocer a una buena escort? Evidentemente esto es una tarea imposible si no te la has follado, aunque por el simple hecho de leer detenidamente su anuncio puedes saber por dónde van los tiros. Todas aquellas chicas que estén dispuestas a disfrutar contigo son las aconsejables. Y es que de eso se trata. Hay muchas que simplemente se ofrecen y otras a las que les gusta el sexo. En este punto seremos muy claros: a las mujeres les gusta follar tanto (o más) que a los hombres. Muchas de ellas son tan viciosas (o más) que el hombre que se las va dando de machito, por lo que aconsejamos elegir a todas las escorts que digan, sin ninguna clase de tapujos, que les guste tener un hombre en su cama que las haga disfrutar. Te has ido unas cuantas veces de putas y has encontrado una que, además de entregarse al máximo y darte placer, ella disfruta de la misma forma (o más) de tu cuerpo. Magnífico. Nuestro consejo es que repitas sin pensártelo, y cuando te canses, simplemente busca otra. Hay que encontrar a toda costa esa chica que te hace olvidar el dinero que has pagado por ella o, no te quepa ninguna duda que es mucho mejor, que se ha ganado cada céntimo a pulso. Y es que una buena hembra ha de entregarse a su macho al 100%, sin ningún tipo de cortapisas ni tonterías, tratando que disfrutes al máximo mientras ella hace lo mismo con su cuerpo. Esto te garantizará un servicio excelente. No caigamos en el error de pensar que, por ser más joven es más viciosa. Nada de eso. Hay maduritas que, hartas de follar como muñecas, ahora están dispuestas a entregarse a un hombre que las haga sentir aquello que no han logrado durante todos sus años de ejercicio.

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Valoraciones

Blog ha hecho la siguiente valoración el 22-03-2019:
Valoración de la Experiencia: Exacto. Madura cachonda segunda parte Echas las presentaciones prosigamos. Como os dije me llevó a la habitación, que por cierto era enorme y con una cama muy grande. Yo no esperaba mucho de aquel primer encuentro. Un buen polvo con una mujer madura que necesitaba sexo y, que seguramente, estaba un poco satisfecha de sí misma de agradarle a un joven veinte años más joven. En aquella ocasión fui yo el que se bajó al pilón y le lamí durante un buen rato, hasta que note por la humedad y por sus grititos entrecortados, que ya no podía más y quería cualquier precio. Me cogió por los hombros y me arrastró hasta sus tetas que tenían unas aureolas duras. Me cogió, la introdujo en su vagina y empezó a moverse como una loca.
Blog ha hecho la siguiente valoración el 20-03-2019:
Valoración de la Experiencia: Nada de eso. Lo bueno era que tenía a dos buenas putas en Valencia que me las trajinaba cuando quería, y me refiero a Diana y a Julia. Pero las cosas no duran para siempre. No sé si pasaron un par de años cuando lo dejamos correr. Eso sí, como amigos. Eso subliminalmente quería decir que ella podía tener un novio formal pero yo me la seguiría amando. Me necesitaba. Era su macho Alfa. El objetivo había sido conquistado. Unos cuantos meses más tarde, por casualidad, me topé con una mujer que se llamaba Pilar. Era bonita, atractiva, con un corte de pelo corto y un flequillo cortado a lo francés. Salía de vez en cuando con unos amigos comunes y nos presentaron. Un día me llevo en coche hasta casa (me refiero a su coche y, para todos aquellos amantes de los detalles, puedo decir que no recuerdo el modelo) y, cuando se detuvo al lado del bordillo, simplemente la besé y ella me correspondió. A mí me daba la sensación de que, tal vez, éramos de la misma edad aunque, si os soy sincero, todas esas cosas de la edad no me importa mucho.
Blog ha hecho la siguiente valoración el 15-03-2019:
Valoración de la Experiencia: Me lo enseñó, ya sabéis que se hace con las primeras visitas. Después tomamos unas copas y hablamos sobre nosotros. Aunque ya llevábamos unos días saliendo, la verdad es que no sabíamos mucho el uno del otro. El tiempo se nos pasó rápido y, por los enormes ventanales del comedor que daban a la calle, supe que había oscurecido. No sé si cenamos algo o seguimos en ayunas, pero cuando nos tomamos una quinta o sexta copa, ya estábamos abrazados, besándonos. Una vez llegados aquí, le empecé a toquetear los Brazos. Eran de un tamaño normal aunque muy duros. A lo mejor se había operado pero, como ya os he dicho tantas veces, yo no le hago asco a nada. Como no hacía frío, le quite la parte superior del vestido, el sujetador, y las tetitas saltaron de su ubicación. No eran pequeñas pero tampoco eran tan grandes como las de Julia. Pilar estaba caliente, ya sabéis a lo que me refiero. Un hombre sabe cuándo su mujer está caliente, se le nota en la forma de tocarte, de suspirar, de respirar. Se les nota en todo. Seguí acariciándola un buen rato y, poco a poco, se deshizo del vestido. Que conste, llevaba ropa interior. Bueno no, exactamente llevaba tanga. No tenía mal cuerpo, nada de eso, yo diría que todo lo contrario. En serio. Tenía unas caderas un poco anchas, no mucho, pero nada más. Lo tenía todo en su sitio. Me cogió de la mano y me acompaño a su habitación, mientras me desabrocha rápidamente la camisa. Y lo vamos a dejar aquí. Ya sé que, la mayoría de vosotros encontráis los escritos cortos, que os gustaría que los alargase mucho más y no dejáramos las cosas a medias. Esto es fácil. Le podéis decir a mi jefe que me pague más. Una vez puestos me da lo mismo escribir un par de folios que diez. Ya continuaremos la próxima semana. Algunas veces es mejor darle una cierta intriga a las cosas.
Blog ha hecho la siguiente valoración el 14-03-2019:
Valoración de la Experiencia: De ser una simple virgen, aquella chica de las tetas grandes, se había vuelto toda una exhibicionista. No tengo ni que decir que, a mí, aquello me entusiasmaba. La verdad estaba pensando que, todas aquellas personas le metieran mano y la excitaran como una Escorts en Valencia, y pensaba que, trabajándolo un poco lo podía conseguir. Como os iba diciendo, ella también quería probar y, ni corta ni perezosa, dejó que aquel tipo enjuto y de pelo blanco, derramara su bebida sobre sus pechos. Siempre he pensado que, aquella experiencia sexual, no fue tan satisfactoria como yo había pensado. No sé por qué, eso me parece pero igual estoy equivocado. Tal vez había ido muy rápido, vete a saber. Por precaución cambiamos de lugar. Bueno, la idea fue mía. Aún tenía que educarla para que fuese una puta de categoría, como esas que podemos encontrar.
Blog ha hecho la siguiente valoración el 14-03-2019:
Valoración de la Experiencia: Para esto sirve la imaginación, me digo muchas veces. He elegido el título de madura cachonda. Muchos me habéis enviado enunciados parecidos, por lo que también os lo agradezco. Supongo que más o menos sabéis lo que os voy a contar aunque deseáis que os lo narre con pelos y señales. Me parece perfecto. Otra que quiero añadir. Muchos de vosotros me pedís que vaya directo al tema sexual y me deje de ciertos rollos, como lo llamáis vosotros. Primero, aunque estéis en Escorts Valencia, siempre os tomáis una copa, os relajáis y luego os estáis con a vuestra puta Valencia ¿verdad? Pues eso es lo mismo. Antes que todo entramos en ambiente, de lo contrario simplemente os iría contando que se la metí aquí o allá, sin más. Las cosas hay que adornarlas y, como me decía mi padre, esas cosas pequeñas son la salsa de la vida. En el último escrito (aquel que no tenía título) habíamos terminado cuando ella me invita a su piso ¿recordáis?, el que estaba en una barrio elegante. Pues bien, llegue al portal, llamé al piso que me dijo (que nadie me lo pregunte ya que no lo recuerdo), entré, subí en el ascensor y, me topé con ella que me estaba esperando en la puerta.
Blog ha hecho la siguiente valoración el 13-03-2019:
Valoración de la Experiencia: Además, cuando salíamos justos los dos solo, yo ya sabía que ella no llevaba ropa interior. Como ya os he dicho, eso estaba a mí favor. La segunda vez que cogimos el coche, fuimos al mismo lugar, a aquel páramo desolado donde no pasaba nadie por casualidad. Ella ya se esperaba que la abrazara y le metiera mano. Es más, yo sabía que, Ella, lo estaba deseando. Entre ceja y ceja solo tenía la intención de que aprendiera a hacer una buena felación, como esas que hacen las jóvenes de Escort Valencia. Supongo que ya me entendéis. No hacen más palabras. Igual que la vez anterior, me hizo una felación aunque, esta vez, un poco mejor. Con ambas manos yo la acompañé con el ritmo para que se fuera enterando de cómo me gustaban las cosas. Hubo un par de veces que quiso dejarlo, no por qué no le gustase ni nada de eso. Todo lo contrario, ella lo deseaba ya que estaba en el buen camino de convertirse en puta de Valencia. Cuando intentó dejarlo, simplemente le puse la palma de mi mano en la cabeza y no dije nada. Ella sabía que debía continuar un rato más, por lo menos hasta que yo se lo dijera. Cuando me pareció adecuado, saqué mi pene de su boca, le levanté la falda y le di un buen polvo. Disfrutó como nunca y, me dio la sensación que, día a día, gemía más y más. Me quedé satisfecho, mejor dicho, nos quedamos satisfechos. No olvidemos que nuestra esposa o novia convertida en Escorts de Valencia debe quedar completamente satisfecha. Esto es algo muy importante aunque ya tocamos el tema hace tiempo y, ahora, no lo voy a repetir. Esas Felaciones en el interior del auto continuaron hasta que, aprendió de memoria todo aquello que me gustaba, como por ejemplo el ritmo. Puede parecer una tontería pero, para un servidor, es muy importante. No sé cuantos viajes hicimos a aquel paraje pero, al decimo o algunos más, ya dominaba la situación. Puedo decir más a favor de ella, empezó a tomar la iniciativa, algo que me gusta en muchas mujeres. Una vez estábamos en este punto, había que ir un poco más allá. Así que una vez que, me la estaba tocando con verdadera delicia, notó como mi pene se hinchaba e intentó apartarse. Como os he dicho, puse la palma de mi mano en su cabeza, la apreté un poco más, y me corrí encima. En un primer momento no sabía qué hacer con la leche que le inundaba la blusa. Luego, para no dejarla con las ganas, la masturbé de diferentes formas. Se había comportado como una buena Escort y se merecía una recompensa. Y la cosa no quedó ahí ya que continuamos. Faltaba la cereza que adorna el pastel. Al cabo de unas veces de volver a nuestro lugar preferido, después de una mamada en la que se tragó la leche caliente lamiéndose los labios para no desperdiciar ni una gota, la obligué a que me limpiara toda la picha. No lo dudó ni un momento y me hizo una buena repasada hasta que quedó todo limpio. Hasta me dio un par de lametazos en los huevos. Y continuamos follando como perros, ya fuera en el coche o ante los ojos de los ancianos en el parque. Se dejó tocar las tetas por algunos, no pocos, pero no le apetecía follar con nadie que no fuera yo. Me lo dijo un día, así que yo no forcé la máquina, no sea que se rompiera alguna pieza y se fuera todo al carajo. Claro, también me trajinaba a Diana, mi primera novia que, por aquel entonces era novia de su futuro marido. Un novio cornudo. No era que aquel chico le hubiera enseñado mucho y necesitaba de su macho Alfa para satisfacer sus deseos sexuales. Y yo cumplía a la perfección. Así que, a los veinte años tenía dos Escorts Valencianas para mí solo y las disfrutaba a lo grande, como se ha de hacer con estas cosas.
Blog ha hecho la siguiente valoración el 12-03-2019:
Valoración de la Experiencia: Bueno, ya empezamos la tercera parte pero, me parece lógico que empiece a ser un poco más rápido. He dedicado la 2ª parte para hablaros de mi primera novia, y nos estamos estirando bastante. Y los correos electrónicos siguen llegando a decenas. Pues bien, que sigan llegando pero con una idea para cambiar de título. ¿Me explico? A ver si os estrujáis un poco el cerebro y me enviáis un buen título. Así que ya os podéis poner a pensar y rápido, ya que la fase epílogo lo finalizaré aquí. Si queréis que os siga contando cosas de mi vida me mandáis un buen título para continuar Recordad que es indispensable. De joven tuve muchas novias y miles de escarceos donde estuve con un montón de chicas. Si para cada una precisamos de un capítulo, no vamos a terminar nunca. Ahora continuaré donde lo dejamos. Tras cortar con Diana, una noche me topé con una chica llamada Julia: era guapa, teníamos la misma edad y unas buenas peras. Nada de tetitas de adolescente o aniñadas. Nada de eso, cuando digo unas buenas peras quiero decir que eran grandes (no cabían en mi mano) y duras, como a mí me gustan. Poco a poco nos fuimos enrollando y un día, cuando llegó la oportunidad de hacer el amor con ella, va y me dice que era virgen. La verdad es que no lo parecía. Si debo de ser sincero, yo hubiese dicho que estaba muy toqueteada (supongo por el desarrollo de sus tetas) pero da igual. No la forcé ni mucho menos. Me porté como un caballero y dije que esperaría a que estuviese preparada. A las mujeres les gustan los hombres tiernos. Nada de obligarlas o forzarlas. Hay que ser amables y pacientes. Por aquel entonces me saqué el carnet de conducir y me compré un coche de segunda, tercera o quinta mano. En aquel tiempo no existía la ITV y otras tonterías como ahora. Por otra parte, Julia no tardó mucho en estar preparada. Estaba tan deseosa de ser amada por mí como yo de hacerla mía. Pero además quise intentar educarla para que se convirtiera en una buena Escort en Valencia, como las que hoy podemos encontrar en una de esas jovencitas de Escorts Valencia y que van por Madrid. Continuemos y no nos andemos por las ramas. Ella intentó muchas veces que me la beneficiara sin problemas, aunque yo resistía preguntándole tonterías como si estaba segura y otras chorradas parecidas. Lo principal y, lo que tenía desde un principio en mi mente, era convertir a aquella virgen en una chica de cuidado. Finalmente, harto de hacerme pajas cada vez que llegaba a casa, un día que la muy cachonda no llevaba sostenes y se le podían ver perfectamente sus grandes pechos, estuve en un parque en que tantas veces me había amado a Diana, y que aquellos días queda el recuerdo. Yo sabía que nos estaban mirando así que hice una buena escenografía. Primero le levanté la falda hasta la cintura e intenté quitarle las bragas, y fue entonces cuando me di cuenta que no llevaba. Toque su jugoso y empezó a jadear como una loca. Con la otra mano le levanté la camiseta y dejé aquellas buenas tetas al aire para que los ancianos la vieran en todo su esplendor. En un momento dado, alguien hizo un ruido y ella se asustó, pero le dije que no se preocupara por el público y que se dejara hacer, que me gustaba que otros hombres admirasen su cuerpo y consintió dejar que la vieran mientras se masturbaban a gusto los espectadores. Como se nos haría muy largo, he decidido dejarlo aquí, aunque os prometo que continuaré contando más cosas sobre mi segunda novia en la próxima entrega. Sí, aún hay más, ya que una mujer debe de ser educada como una buena escort en Valencia, pero como os he dicho, hace falta paciencia. En el caso que decidáis escribidme, quiero que me digáis como os gustaría que fuese el próximo título. Haced un esfuerzo y así me haréis un gran favor. Y tranquilos que la cosa continúa y hay para bastantes capítulos. No os quedaréis con ganas. De eso nada de nada.

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