Latinas (B-165)

Latinas

Un calor insoportable, un tráfico horrible, el trabajo cada dia mas pesado, el jefe un cascarrabias que nos hace a todos la vida imposible. Menos mal que ahora he quedado con una rubia escort en Madrid que me prometió cuando hablamos por telefono, llegar a los mas ocultos placeres que jamás podría imaginar. Ella es alta, su cara de muñeca y sus ojos verdes claros la hace parecer exótica, pero es de aquí, eso me dijo, que a ella le gusta trabajar en la ciudad que le vio nacer y relacionarse con paisanos suyos. Ojala el maldito atasco termine pronto, ardo en deseos de encontrarme con esa tigresa ue seguro hará me olvide de mi quejicosa vida.

Lo sabía, sabía que mi encuentro de hoy iba a ser todo un mundo de sensaciones nuevas. Cuando nos encontramos en la habitación, su lencería negra, con encajes que dejaban adivinar su cuerpo, tapando solo lo justo, me excitaba solo de mirarla. Cuando se desnudó, esta escort en Madrid dejó al descubierto un cuerpo de curvas vertiginosas, y rápidamente se apresuró a coger mi mano para que la acompañara a la ducha. Una vez alli, ella frotó todo mi cuerpo con sus manos haciendo resbalar el jabón por toda mi piel, mientras mi miembro parecía a punto de explotar. Lo que sucedió después, os lo cuento más tarde, pero creo que os lo podeis imaginar. O no!!!

Aun siento temblar mis pernas después del maravilloso encuentro de anoche con una maravillosa latina, una escort en Madrid que me hizo rejuvenecer y hacerme sentir como cuando tenía 20 años (y os juro que tengo muuuchos mas años). Fue curioso como la encontré, casualmente cuando caminaba por una de las mas sofisticadas zonas de la capital y vi un discreto pero elegante local al que no dudé en entrar. Alli, junto amuchas otras estaba ella. No tenía ojos para ninguna otra, ella tenía su resplandor propio que la hacía brillar. No me equivoque. Repetiré seguro.

No me digas que no has estado jamás con una escorts en Madrid, porque no me lo creo. Mi experiencia me dice que es imposible no ser seducido por una de esas bellezas que hay en la capital. Europeas, latinas, españolas, americanas, chinas, japonesas, todas las nacionalidades del mundo se juntan en los mas selectos locales de la capital española. Si no las has visto, es que no sales de tu casa. Son puro placer, puro vicio. Venga, deja el sofá, deja la TV y dedícate a disfrutar de los placeres de la vida.

Tenía unas reuniones de trabajo en la capital, asi que mi secretaria reservo una habitación en uno de los mejores hoteles de la ciudad. Una vez alli, y antes de los extenuantes dias que me esperaban, decidí llamar a una escort en Madrid para relajarme. Ella llegó puntualmente, como habíamos acordado. La verdad es que las maravillosas vistas que tenía desde mi habitación ayudaron mucho. Sin mediar palabra, con una complicidad especial, ambos nos cogimos de la mano y salimos al balcón. Desde alli, hacer el amor con esta preciosa mujer era un sueño cumplido. Nos daba igual si nos veían los que estaban 15 pisos más abajo, en la piscina, o los de la habitación de al lado. Estábamos en lo que estábamos. Anocheció. Ni cuenta nos dimos

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